Prefiero decir que estoy cansado”: el costo de no nombrar el Covid Prolongado

Hay una frase que se repite mucho en nuestra comunidad: “no le digo a mi jefe que tengo Covid Prolongado, prefiero decir que ando mal de sueño”. Porque ponerle nombre real a lo que te pasa, muchas veces, se siente como abrir la puerta a que te digan “estás exagerando” — o peor, a que te limite en el trabajo.

El Covid Prolongado no afecta solo al cuerpo. Afecta la vida entera: el trabajo, los estudios, las tareas de la casa, los vínculos. Cuando la fatiga o la niebla mental no te dejan sostener el ritmo de siempre, algo tan simple como pedir una licencia se vuelve un tema complicado — porque no hay protocolos claros, porque el diagnóstico cuesta, porque todavía falta reconocimiento médico y social generalizado.

Y ahí aparece un patrón que vemos una y otra vez: la persona elige no decir el nombre completo de lo que le pasa. Dice “estoy agotada”, “ando con insomnio”, “tuve un bajón” — cualquier cosa antes que “Covid Prolongado”, porque siente que esa etiqueta la deja más expuesta que protegida.

Es entendible. Pero tiene un costo: mientras cada uno lo esconde por su lado, la condición sigue sin visibilizarse, sin datos, sin políticas que la contemplen. El silencio individual, multiplicado por miles, termina sosteniendo la invisibilidad colectiva.

Lo que necesitamos cambiar

  • Que el sistema de salud reconozca la condición con protocolos claros.
  • Que existan licencias laborales pensadas para cuadros que van y vienen (no todo es blanco o negro: hay días de más síntomas y días de menos).
  • Que el entorno — familia, trabajo, amigos — entienda que esto no es “estar de más”, sino una condición real y documentada.

Nada de esto se logra con un caso aislado. Se logra con una comunidad que habla, que se organiza y que le pone nombre a lo que le pasa sin miedo.

Si alguna vez elegiste decir “estoy cansada/o” en lugar de nombrar lo que realmente te pasa, entendemos por qué. Y por eso estamos acá: para que la próxima vez no tengas que hacerlo sola/o. Sumate a COVIPRO y ayudanos a que nombrar esto deje de tener costo.

¿Viste muchos médicos, te hiciste muchos estudios, y aún así no encontrás respuestas? podés consultar con un Neuropsicólogo.